Aquel día, Medusita no podía esperar para salir.

Tantos días de cole y tantos deberes y tareas,

hicieron que ese sábado

estuviese con los ojos abiertos

desde muy temprano.

Por eso, apenas salieron de casa,

iba veloz, adelante, con ganas de llegar

más pronto que nadie a la diversión.

 

© Editorial Casa de Cartón. Todos los derechos reservados.

—¡Mamá, Papá, vamos!
   ¡Avancen rápido!